Concejos a la vuelta de la esquina.
- Pamela Ruíz
- 3 oct 2018
- 3 Min. de lectura

Tal vez es algo que acostumbramos a hacer muchas personas, les contamos nuestros problemas a algún amigo, familiar o hay quienes son más abiertos y los cuentan a quien tengan la oportunidad, así sea el carnicero, el tendero, la señora de la panadería o hasta un extraño con quien entablaron conversación en el bus. A veces es la necesidad de ser escuchados sin que nos critiquen y a veces es aquel amigo a quien recurrimos en momentos de angustia para que nos ayude a pensar qué solución le podemos dar a nuestro predicamento. Pero muchas veces ese consejo, que pudo haber sido ofrecido con toda la buena intención nos resulta en contra, pero ¿porqué? sí al momento en que lo escuchamos nos parecía una buena solución, lógica y sí venia de nuestro mejor amigo tenías la certeza que iba con todo el cariño del mundo y con muy buenas intenciones. Ahora te sientes frustrado por que mejor hubieras hecho lo que te venía en gana, culpable por no confiar en ti mismo y escuchar lo que todo el mundo tenía que decir.
Tu amigo o familiar puede tener razón y en ocasiones lo que te diga funciona de maravilla, pero puede fallar y esto se debe a que no puede dejar de lado el cariño, las vivencias experimentadas contigo y a eso le sumamos que esta persona esta pasando por problemas propios que pueden afectar su opinión al respecto.
La mayoría de personas cree que al ir al psicólogo recibirá consejo, pero en realidad recibir terapia no es eso, primero tienes que tomar en cuenta que cada persona es única y distinta por lo que debe ser adaptada a cada uno y no todas las terapias funcionan para todos. Dependiendo del problema el profesional decidirá que terapia se adapta mejor, te enseñara otra perspectiva, sera objetivo, ya que se despoja de sus sentimientos y ve tu problema desde afuera. Claro que los psicólogos son personas con sentimientos y problemas también, pero recuerda que es un profesional lo cual implica que posee ética, por lo tanto sí esta pasando por una mala situación o por un problema similar al tuyo y considera que esto puede afectar tu proceso terapéutico, probablemente, te refiera a otro profesional.
También pasa en ocasiones, que necesitabas que te guardaran el secreto, pero esa persona lo dijo a alguien más. Dentro de las opciones esta, que tal vez y solo tal vez, no entendió que tenía que guardar el secreto; también hay personas que sin la intención de hacer daño no tienen la capacidad de guardarse las cosas y hay quien cree que te hace un favor al tomar cartas en el asunto y resolver el problema por ti, lo cual puede llegar a causarte más problemas o puede que si te ayude. Este mundo esta lleno de posibilidades pero, las decisiones las tomas tú, eres el dueño de tu vida, los cambios comenzaran a suceder solo sí tu lo decides y la terapia te da o te regresa ese control que tal vez has perdido.
No descuides tu salud mental, muchos problemas, incluso de salud física, están relacionados a tu estado mental. Hay asociaciones, servicios públicos, centros de salud y profesionales independientes que pueden brindarte ayuda. No dejes tu salud a la deriva, ir al psicólogo no es de locos como se tiene el estigma, es parte de amarte y buscar tu bienestar integral. Es como ir al nutricionista, al cardiólogo, al dentista o al oftalmólogo, todos lo necesitamos sin importar nuestra edad, y claro esta, que no lo dejaríamos en las manos de cualquier persona. No asistirías a tu barbero para que arregle tus dientes, como se acostumbraba en tiempos pasados y no me malinterpretes todas las profesiones son dignas, pero busca un profesional en cada área y claro busca un profesional para ayudarte a cuidar de tu salud mental.
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